Que imagen tiene del sindicalismo Del sindicalismo y de los sindicalistas se ha hablado mal toda la vida. Además de los prejuicios snob de los empresarios y de la sistemática invisibilidad a la que están condenados en los medios, a los sindicatos se les ha señalado con saña últimamente como hombres y mujeres privilegiados, que no trabajan, y a cambio reciben salarios y prebendas de exceso, hombres y mujeres poco productivos, ignorantes, atrasados. Dinosaurios al borde de la extinción, sepultados por la explosión cataclísmica de la revolución tecnológica y de la globalización de los nuevos conservadores. Al contrario, la azarosa historia reciente del sindicalismo le ha convertido en uno de los sectores más vulnerables y vulnerados entre el vulnerable y vulnerado conjunto de los trabajadores y trabajadoras colombianos. Azotado por la peor violencia contra sindicato alguno en el mundo, los trabajadores y trabajadoras sindicalizados viven además persecución y acoso moral permanente. Empresas donde no se les habla o se les obliga a realizar los peores oficios, donde el sindicato no puede tener una cartelera, citar una reunión o distribuir un volante. |
45 | 26/06/08 |